Da pena ver a un respetable Ministro de Economía y Hacienda dando tumbos de aquí para allá apagando los fuegos que prende su jefe y Presidente del Gobierno de España. Ahora que al gobierno socialista no le salen las cuentas y tienen tanto que pagar con muchas bocas que tapar, la ocurrencia que toca es reducir el dinero destinado a los Ayuntamientos tal como figura en la propuesta de presupuestos para 2009. Parece que Solbes piensa que los ayuntamientos vamos sobrados y lo mejor para evitar conflictos con Cataluña a cuenta del “Estatut”, es reducir los fondos que el Estado transfiere a cada uno de los ocho mil ayuntamientos de España, juntarlo todo y comprar con ello los votos de los diputados socialistas catalanes en el Congreso, para sacar adelante los presupuestos.
Los Ayuntamientos nos hacemos cargo de numerosas competencias “impropias” que corresponden realmente a otras administraciones, servicios que de hecho tenemos que prestar y financiar desde la administración local, la más cercana a los ciudadanos. Además el Gobierno de España no quiere reconocer el incremento de población de los últimos años que ha hecho crecer el gasto a mayor ritmo que los ingresos. Mientras tanto se nos cierra la puerta a alternativas exitosas en otros países europeos como participar en el IVA y en los impuestos especiales (gasolina, alcohol, tabaco) que se generan en nuestros municipios. La financiación local está tocada de muerte y la única solución posible, consensuada tanto por alcaldes populares como socialistas es negociar conjuntamente la financiación local al mismo tiempo que la autonómica. Ahora vemos como el gobierno de Zapatero tienen intención de rendirse ante los privilegios de determinadas regiones ricas y olvidarse una vez más de los Ayuntamientos, sin querer reconocer que cuando un ciudadano tiene un problema no acude a ver a Zapatero ni a Valcárcel. Va a ver a su Alcalde. El Gobierno de España, con medidas como estas, lo que pretenden es que los Ayuntamientos pierdan capacidad de resolver los problemas de la gente. Eso no debemos consentirlo.