Bastante liado hemos estado esta semana preparando la aprobación del presupuesto. El jueves tuvimos un “plenus interruptus” cuando, una vez allí en la Sala Capitular, decidimos por unanimidad que no podíamos hacer un Pleno municipal al la vez que nuestra selección, la mejor de las últimas décadas, decidía si era digna de pasar a la final de la Eurocopa 2008. No tengo más que agradecer a mis 20 compañeros de Corporación la decisión de irnos a ver el ESPAÑA-RUSIA. ¡¡Menudo partidazo!! vaya segunda parte. El encuentro empezó un poco espeso, pero una vez que la roja le pilló el truco a los robots ex-soviéticos, todo fue a ritmo de sevillanas hacia la victoria final.
Volviendo a lo del Pleno de presupuestos, finalmente lo celebramos el viernes por la tarde, y en esta ocasión a ritmo de pasodoble que interpretaba la orquesta del Conservatorio de Caravaca debajo justo del Arco de la Plaza. Estuvimos casi dos horas debatiendo enmiendas y partidas de un documento presupuetario que refleja un montante por encima de los 44 millones de euros. Sinceramente, creo que la oposición se equivocó al votar en contra de los presupuestos, sobre todo esa oposición que aspira alguna vez a gobernar. Los prespuestos municipales del Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz para 2008 son los más inversores de la historia y los de menor crecimiento del gasto corriente (y no es que esto sea bueno, es lo que toca por la crisis). No hay recetas mágicas, la única forma de salir del atolladero económico en que estamos pasa por, sobre todo dos medidas: Inversión pública (que no gasto público) y bajada de los impuestos. Sobre los impuestos poco podemos hacer en un Ayuntamiento, puesto que no tenemos capacidad para bajar impuestos sobre las nóminas ni a las empresas (eso lo tiene casi en exclusiva Solbes, nuestro viejo amigo provocador de crisis económicas). Sí podemos hacer algo sobre la inversión y… en el presupuesto está. Entre lo presupuestario y lo que el Ayuntamiento va a facilitar en forma de concesión, podemos llegar en un año a los 40 millones de euros inyectados en la economía caravaqueña, que sin duda redundará en TODOS los sectores de actividad del municipio. En definitiva, unos presupuestos que dan respuestas a un municipio y sobre todo a sus ciudadanos, muchos de los cuales han pasado a tener dificultades económicas importantes por que otras administraciones, no han sabido o no han querido tomar a tiempo las medidas necesarias. Me estoy refiriendo sobre todo, a aquella administración que tiene capacidad para decidir cuanto de nuestro dinero nos retienen en la nómina, la que ha sido ciega, sorda y hasta muda cuando se le ha avisado desde hace varios años que no se puede vivir eternamente de las rentas, la que sigue diciendo que “crisis” y “España” son conceptos “discutidos y discutibles”. ¿Hasta cuando aguantaremos tanta chorrada?

