
Nuestra eurodiputada
En unos días acudiremos a las urnas para elegir a nuestros representantes en el Parlamento Europeo. Esta institución que se nos antoja un poco lejana, en realidad tiene mucho que ver con las posibilidades de desarrollo que se ofrecen aquí en nuestra tierra. Bruselas y Estrasburgo están mucho más cerca de Caravaca de lo que podamos pensar, por tanto una buena elección de nuestros representantes allí es directamente proporcional a las oportunidades de empleo y de futuro que puedan surgir aquí.
En la historia reciente del europeismo, el hito más importante fue sin duda la llegada del euro, que ha permitido a España gozar de unas condiciones financieras de primera que a su vez generaron millones de empleos productivos en nuestro país. No fue fácil que España llegara a la “primera división” de los países del euro. Había que cumplir unos criterios (los de Maastricht) de inflación, déficit público, deuda y tipos de interés. El último gobierno socialista de Felipe González había tirado la toalla en 1996 y planteaba quedarse en la llamada “segunda velocidad”. Al recién estrenado equipo económico del PP se le anunciaba entonces un panorama oscuro, pero se pusieron a trabajar junto a los ciudadanos para sacar el país adelante y lo consiguieron. Con las medidas necesarias, en poco más de dos años los criterios de Maastricht estaban cumplidos, la Seguridad Social fuera de la quiebra y las listas del INEM bajando por vez primera. Sin duda aquel Ministerio de Economía conformado por Rato, Montoro, Barea, Elvira Rodríguez, etc… fue un equipo “de primera” que supo ascender a España a la división de honor entre las naciones europeas.
La pertenencia al selecto club europeo ha aportado seguridad y confianza a la economía española que ha atraído provechosas inversiones extranjeras. Ello junto a la llegada de los Fondos Comunitarios ha propiciado la auténtica trasformación de España en la última década. Nuevas autovías, líneas de AVE, aeropuertos, puertos, etc. Han sido inversiones productivas dinamizadoras de la economía, generadoras de empleo estable y lo más importante: han mejorado la maltrecha productividad española. Esta es la clave: la productividad y la competitividad internacional de la economía española. Esta llegada de Fondos Comunitarios en el periodo 2000-2006 fue negociada por el gobierno del Partido Popular consiguiendo además mejorar el peso político de España en el seno de los órganos de decisión de la Unión Europea.
En 2005 fue Zapatero el encargado de negociar en Europa el nuevo presupuesto 2007-2013 y su fracaso no pudo ser mayor: pérdida de 30.433 millones de euros (más de 5 Billones de pesetas), inversiones que quedan aplazadas indefinidamente y la pérdida directa de un millón y medio de empleos según un estudio reciente de tres catedráticos de economía de las universidades Complutense de Madrid y de Castilla La Mancha.
En la situación actual esos Fondos Europeos perdidos por Zapatero se echan más en falta que nunca, pues servirían para amortiguar el efecto de la crisis y realizar inversiones productivas a “coste cero” para los ciudadanos españoles. Frente a esto las políticas “anticrisis” de Zetapé (Plan E, Fondo de Inversión Municipal, etc.) provienen solo del bolsillo de todos los españoles con cargo al déficit (que va camino del 10%) y a la deuda pública. Esta despreocupación por la economía y sus consecuencias tan solo es comparable con su falta de respeto a Europa y sus normas. España va camino de convertirse en el gran lastre para la Unión Europea y en estas condiciones, difícil será que Zapatero traiga más fondos de Bruselas.
De aquel equipo “de primera” de Rodrigo Rato y compañía hemos pasado en unos años al equipo “de segunda” con Solbes y después a la nada, porque ya no sabemos quién manda en la economía española.
De ahí la importancia de elegir bien en la próximas elecciones del 7 de junio. Necesitamos equipos de primera, que sepan defender los intereses de España y la Región de Murcia en Bruselas. Cristina Gutiérrez-Cortines es la única candidata murciana al Parlamento Europeo que se encuentra en puesto de salida. Salvo el PP, ninguna otra formación política regional ha sido capaz de poner a un murciano bien posicionado enl sus candidaturas electorales.
Cristina Gutiérrez-Cortines ha sido eurodiputada en la anterior legislatura y ha defendido los intereses de la región de forma clara y efectiva. El agua, las infraestructuras y el sector agrario regional han sido sus principales ocupaciones. Ella es la única murciana con posibilidades de llegar al Parlamento Europeo y Europa es lo suficientemente importante como para estar bien representados allí.





